El tango mejora la capacidad aeróbica y la coordinación, por lo que puede ser muy útil como complemento terapéutico en algunas dolencias
El tango se ha trasladado de los salones de baile a las salas de terapia de enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson en los últimos años, mientras proliferan los estudios científicos que demuestran que el "dos por cuatro" beneficia la salud, según expertos argentinos consultados por Efe.
Más allá del sentimiento de bienestar -según cuentan quienes frecuentan las milongas- que provoca bailar tango, está demostrado que mejora la capacidad aeróbica y la coordinación, por lo que puede ser muy útil como complemento terapéutico en algunas dolencias.